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viernes, 17 de mayo de 2013

CUENTO TAOÍSTA



perro guappo!!



Un hombre trataba de administrar cada día aceite de higado de bacalao a su pastor alemán porque le habían dicho que era bueno para los perros.
Así que cada día sujetaba con fuerza entre sus rodillas la cabeza de su perro y, entre forcejeos, le obligaba a abrir la boca y a tragar una buena cucharada de aceite.
Un día el perro consiguió soltarse y el líquido fue a para al suelo. Entonces, ante el asombro del dueño, el perro se acercó tranquilamente al aceite derramado, lo lamió y a continuación dió un par de golosos lengüetazos a la cuchara.
En aquel momento, el hombre comprendió que lo que el perro rechazaba no era el aceite, sino el modo de administrarselo.
 
 
¿Qué te sugiere este cuento?


jueves, 18 de abril de 2013

DISFRUTAR DE LA VIDA





Un rico industrial se horrorizó al ver a un pescador recostado tranquilamente contra su barca y fumando en pipa.

-¿Por qué no has salido a pescar?-le preguntó el rico.

-Porque ya he pescado bastante hoy-le respondió el pescador.

-¿Y por qué no pescar más de lo que necesitas?-insistió el industrial.

-¿Y qué iba a hacer con ello?-preguntó a su vez el pescador.

-Ganarías más dinero-fue la respuesta-. De este modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas buenas redes, con las que obtendrías más peces y más dinero. Pronto tendrías para tener dos barcas...y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico como yo.

-¿Y qué haría entonces?-preguntó de nuevo el pescador.

-Podrías sentarte y disfrutar de la vida-respondió el hombre rico.

-¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento?-respondió el satisfecho pescador.


A veces, inmersos en la vorágine de la vida, nos perdemos lo más valioso de la existencia. Disfrutar de lo que se nos da gratis.

viernes, 22 de marzo de 2013

DEPENDE DE TÍ



Alguien, Cualquiera, Ninguno, Todos, Nadie, y Alguno tenían que afrontar un importaqnte trabajo. Alguien pensó que Cualquiera lo haría; y, aunque Alguno pudo haberlo realizado, Nadie quiso hacerlo. Alguien se enfadó al enterarse, pues era un trabajo de Todos, un trabajo que podía haber hecho Cualquiera, pero que Nadie hizo. Finalmente, acabaron culpando a Alguien porque Nadie hizo lo que Cualquiera podría haber hecho pero Ninguno llegó a hacer porque pensaron que ya lo haría Alguno.



 
 
¿Y qué podrías hacer tú?
 

domingo, 17 de febrero de 2013


 Pequeñeces...
Una señora de edad había esperado toda la vida la oportunidad de viajar en un tren. Quería contemplar, devorar cada paisaje con los ojos y disfrutar todo cuanto pudiera en los kilómetros que iría a recorrer.
Entró muy decida en el vagón de pasajeros y cuando el tren partió, comenzó a acomodar los paquetes y cestas que traía, trató de arreglar confortablemente su asiento y acomodar las cortinas, y colocarse en situación cómoda pero …
de repente, cuando ya estaba lista para comenzar la contemplación del paisaje, el conductor voceó el nombre de la estación a la cual iban, ¡habían llegado!.
“Que pena”, dijo ella, “si hubiese sabido que llegaríamos tan pronto no habría perdido tiempo en pequeñeces”.
No perdamos el enfoque real en nuestra vida. Las pequeñeces muchas veces nos desvían y distraen del verdadero paisaje, de las cosas grandes que Dios tiene para nosotros.. démosle a Él, el lugar que merece…

"Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6, 33)

sábado, 16 de febrero de 2013

VACIARSE



Se cuenta de un hombre muy erudito y buscador que fue al encuentro de un maestro zen, que lo recibió amablemente. Durante mucho tiempo, el visitante le estuvo exponiendo su recorrido de estudios y de búsquedas, así como su afán de encontrar la verdad. Después de escucharlo pacientemente durante todo ese tiempo, el maestro se levantó, trajo de la cocina el servicio del té y sirvió a su huésped una taza humeante llena hasta el borde. Pero, para sorpresa de su interlocutor, continuó vertiendo té en la taza.
-¿Qué hace?,-le preguntó el visitante, señalando todo el té derramado en la mesa.
-Usted es como esta taza-le contestó el maestro; está tan lleno que no le cabe más. Tendrá que empezar por vaciarse.
¿Qué te sugiere el texto?